-
Trump flexibiliza normas que impedían a productores de petróleo y gas liberar metano
-
Al inicio de su visita al Caribe, Carlos III reconoce los "sufrimientos del pasado"
-
Carlos III comienza gira caribeña marcada por pedidos de reparaciones por la esclavitud
-
Trump recurre a medidas drásticas para sembrar dudas antes de las elecciones en EEUU
-
Los principales temas de las elecciones legislativas de medio mandato en EEUU
-
La UE desea reforzar Frontex y ampliar sus competencias para expulsar migrantes
-
Comienza el juicio de un grupo de jóvenes contra el estado de Canadá por la acción climática
-
Mbappé arrepentido por ofender "sentimientos nacionales" tras una ola de repudio en China
-
HSBC anuncia que su utilidad neta se disparó un 45% en el 3T, pero no logra las previsiones
-
Australia advierte sobre una amenaza "sin precedentes" de la IA
-
EEUU advierte que el préstamo de la UE a Airbus pone en riesgo su acuerdo comercial
-
Harry Kane, el goleador inglés que tuvo que hacer las maletas para triunfar
-
Un tornado deja al menos 70 viviendas dañadas en la zona central de Chile
-
Multitudes celebran en Serbia la victoria del movimiento estudiantil en las legislativas
-
SpaceX cierra un acuerdo de arrendamiento de chips de IA
-
El sospechoso del atentado en Francia refuta el "carácter racista" de su ataque, dice el fiscal
Francia y Alemania oficializan un acuerdo que ralentiza la transición total a los vehículos eléctricos
Francia y Alemania acordaron flexibilizar las normas para los vehículos de combustión y reforzar la fabricación de autos en Europa, pese a las críticas ambientalistas por reducir las exigencias de emisiones de CO2.
Este acuerdo confirma que los europeos renuncian a la transición total a los vehículos eléctricos para 2035.
Francia tuvo que aceptar una mayor flexibilidad respecto a los vehículos de combustión, una medida que Alemania reclamaba para preservar su poderosa industria automotriz.
Los fabricantes deberán reducir sus emisiones de CO2 en un 90% para 2035, pero no tendrán que compensar el 10% restante, a diferencia de lo que proponía inicialmente la Comisión Europea.
El acuerdo franco-alemán justifica esta concesión por el "uso cada vez mayor de combustibles" considerados "renovables", entre ellos los biocombustibles.
A cambio, Alemania acepta una definición más estricta de la preferencia europea en la industria automotriz, mecanismo que obliga a las empresas que reciben fondos públicos a abastecerse de componentes fabricados en Europa o en determinados países socios.
El 70% de los componentes y el 10% del contenido de las baterías deberán cumplir con esta "preferencia europea", señaló la presidencia francesa.
Esta lógica de "Hecho en Europa", una forma de proteccionismo, busca resistir a la llegada masiva de vehículos chinos a Europa. Se limitará a la producción dentro de los 27 Estados miembros de la UE y en países socios cercanos, como Reino Unido, Noruega o Suiza, bajo condiciones que deberán precisarse en acuerdos de asociación.
La Asociación Europea de Proveedores Automotrices (CLEPA) celebró este compromiso franco-alemán, al que calificó de "crucial", asegurando que "demuestra que se han tenido en cuenta las preocupaciones de la industria".
Por su parte, organizaciones ambientalistas criticaron las concesiones otorgadas a la industria en detrimento de la protección del medio ambiente.
Este acuerdo constituye un "error histórico" que "debilita la ambición climática y la industria automotriz europea" en "la carrera mundial por los vehículos eléctricos y las baterías", denunció la ONG Transport & Environment.
Esta organización, con sede en Bruselas, sostiene que el acuerdo permitirá que los "automóviles ensamblados en la UE, pero equipados con baterías chinas" sean considerados "Hechos en Europa", lo que "pone en peligro toda la cadena de valor europea de las baterías".
St.Ch.Baker--CPN