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Por tierra y mar, miles huyen de su paraíso de veraneo en llamas en Francia
La turística península de Cap Ferret, un apreciado destino de vacaciones en el suroeste de Francia para actores como Marion Cotillard o Jean Dujardin, se transformó en una zona de catástrofe por un incendio que obligó a evacuar a miles de personas.
"Es un desastre, es horrible", dijo Jean Gonçalves a la AFP el viernes por la mañana, con una camiseta atada alrededor de la cara.
El hombre de 54 años, que vive en Lège-Cap-Ferret desde hace 30 años, huyó de su vivienda después de ver cómo se incendiaba la casa de madera de su vecino.
Las calles estaban desiertas, las persianas echadas y las casas cerradas, mientras las llamas expulsaban a residentes y turistas en plena temporada alta de verano.
"No hay un alma", confirmó Cécile Maumy en la terminal de ferris de Cap Ferret. "Parece la época del covid. Es increíble".
Francia ha sufrido tres olas de calor extremo desde mayo, vinculadas al cambio climático, que causaron miles de muertes adicionales, secaron ríos y alimentaron incendios forestales.
El fuego se declaró el miércoles en el pueblo de Saumos, cerca de los renombrados viñedos de Médoc, y avanzó rápidamente por densos pinares hacia la península de Cap Ferret.
Este popular destino turístico de la costa atlántica, elegido desde hace tiempo por familias francesas acomodadas, es conocido por sus dunas de arena y sus cabañas de ostras.
Muchas celebridades, que prefieren el encanto discreto de Cap Ferret al brillo de la Riviera francesa, pasan allí sus vacaciones o poseen casas en la península.
Los residentes describieron escenas de "zona de guerra", mientras que la prefecta regional, Sophie Brocas, alertó de un "megaincendio XXL, imprevisible y voraz".
No se han registrado víctimas mortales, pero más de 50 viviendas han sido destruidas, junto con un camping.
Ante el avance de las llamas, las autoridades ordenaron evacuar la península.
La mayoría de la gente se marchó en auto por la única carretera, mientras que cientos fueron trasladados en barco como parte de un inédito plan de evacuación, creado tras los devastadores incendios de 2022.
"Todo se gestionó sin problemas", dijo David Lafforgue, comerciante de Cap Ferret y responsable político local. "Las maletas estaban preparadas y la gente se mantuvo tranquila".
- "Catastrófico" -
Pero a Lafforgue le preocupa lo que viene después: "Económicamente, es catastrófico", "pasamos de todo a nada".
"Del 20 de julio al 20 de agosto es el pico de nuestra temporada. No sabemos si nuestros trabajadores temporales volverán ni si nuestros clientes regresarán", agregó.
Algunas personas fueron evacuadas a la localidad costera de Andernos.
Maria Lalanne, una residente de 90 años de Lège-Cap-Ferret sin familia, seguía en estado de shock. Dejó su audífono y sus gafas en casa.
"Tengo una cardiopatía, problemas de tensión, problemas de vista. No sé cuánto va a durar esto. No sé qué ha pasado con mi casa", confesó.
En Andernos, las autoridades se preparan ahora para una posible evacuación de la propia ciudad.
"Estamos recibiendo a personas de la península que han sido evacuadas en nuestros centros de acogida, y ahora nos han ordenado evacuar también esos centros", dijo Jean-François Garric, teniente de alcalde de la urbe.
La evacuada Julie Boisvert se encontraba en el pueblo de Le Porge cuando su familia se vio obligada a marcharse, al sentirse "rodeada" por el avance de las llamas.
"Los gendarmes llamaron a todas las puertas", contó Boisvert, añadiendo que se marcharon en auto con sus dos hijos, de cinco y dos años.
"Ya habíamos preparado las maletas por si acaso, pero solo nos dieron dos minutos y comprobaron cuidadosamente que no quedara nadie dentro de la casa", explicó.
al-cas-lcr-jed-as/tjc/mmy
P.Schmidt--CPN