-
Trump flexibiliza normas que impedían a productores de petróleo y gas liberar metano
-
Al inicio de su visita al Caribe, Carlos III reconoce los "sufrimientos del pasado"
-
Carlos III comienza gira caribeña marcada por pedidos de reparaciones por la esclavitud
-
Trump recurre a medidas drásticas para sembrar dudas antes de las elecciones en EEUU
-
Los principales temas de las elecciones legislativas de medio mandato en EEUU
-
La UE desea reforzar Frontex y ampliar sus competencias para expulsar migrantes
-
Comienza el juicio de un grupo de jóvenes contra el estado de Canadá por la acción climática
-
Mbappé arrepentido por ofender "sentimientos nacionales" tras una ola de repudio en China
-
HSBC anuncia que su utilidad neta se disparó un 45% en el 3T, pero no logra las previsiones
-
Australia advierte sobre una amenaza "sin precedentes" de la IA
-
EEUU advierte que el préstamo de la UE a Airbus pone en riesgo su acuerdo comercial
-
Harry Kane, el goleador inglés que tuvo que hacer las maletas para triunfar
-
Un tornado deja al menos 70 viviendas dañadas en la zona central de Chile
-
Multitudes celebran en Serbia la victoria del movimiento estudiantil en las legislativas
-
SpaceX cierra un acuerdo de arrendamiento de chips de IA
-
El sospechoso del atentado en Francia refuta el "carácter racista" de su ataque, dice el fiscal
"El fuego te come", afirma un vecino evacuado por el incendio sin precedentes cerca de Madrid
"El fuego te come. O sales corriendo o te quema los pantalones", relata Ecologio Cabrera sobre el incendio que ha obligado a evacuar a miles de personas en el oeste de Madrid, y alerta del "peligro del humo" para respirar.
En sus 29 años viviendo en Aldea del Fresno, a unos cincuenta kilómetros del centro de la capital española, "nunca viví algo parecido", asegura este jubilado de 86 años.
Según las autoridades regionales, unas 6.000 hectáreas ya quedaron calcinadas desde el jueves.
En declaraciones a la AFP, Cabrera relata cómo los bomberos lo sacaron apresuradamente de su casa.
"Llegaron, dieron el aviso de que todos afuera, salimos con lo puesto y aquí estamos con lo puesto. O sea, no dio tiempo de agarrar nada. Porque corremos peligro allí, por el humo. Así que aquí estamos, aguantando", describe desde un polideportivo en el pueblo de Villamanta.
El octogenario, con polo blanco y pantalones negros, pelo blanco y gafas, también asegura haber tenido mucho "miedo" por su hija, residente en un municipio cercano, "donde todo ardió".
"Tengo una hija en Villa del Prado. Se quemó todo aquello", relata.
Describe una carrera contrarreloj para evitar que las llamas amenazantes alcanzaran la casa de su hija, quien esperó la llegada de los bomberos rociando con agua, "con mangueras de jardín", su vivienda y los alrededores junto a su familia.
"Menos mal que ellos estaban con unas mangueras ahí, llenando agua hasta que llegaron los bomberos. Se han salvado por eso", relata.
- Conmocionados -
Mercedes García, ama de casa de 69 años, también figura entre las personas evacuadas.
La policía y la Guardia Civil la sacaron de su domicilio al comienzo de la tarde del jueves. Tiene dificultades para desplazarse y utiliza un andador.
En el gimnasio municipal donde fue acogida, pasó la noche durmiendo sobre un colchón hinchable de piscina, mientras que su marido se quedó dormido en una silla.
"Lo que ha pasado aquí es increíble", dice, todavía conmocionada por los acontecimientos.
"Todo el pueblo fue evacuado", es decir, "alrededor de 3.500 habitantes", explica cerca de allí Félix Hernández, concejal del municipio.
"Tengo 53 años y he visto incendios importantes, pero uno tan grande como este, no", afirma, expresando su "temor" ante unos acontecimientos que parecen superarlo.
- Todo está negro -
A pocos kilómetros de allí, el pueblo de Villa del Prado (cerca de 8.000 habitantes) no fue evacuado, pero permanece confinado, esperando con ansiedad una mejora de la situación, que empeoró al mediodía con la unión de los dos incendios de la zona.
"Las lágrimas caen, pero no solo por mí, sino por todo el mundo", lamenta Mariano González, jubilado de 67 años, contactado por la AFP por teléfono, describiendo el paisaje de "desolación" que lo rodea.
Al despertarse, "era como si hubiera habido un día de niebla", cuenta después de sacar a pasear a su perro. "Es muy difícil de describir", "todo el mundo llevaba mascarillas".
"Todo lo que veo, miro arriba, miro abajo, detrás, delante, y todo está negro...", continúa.
Y añade con la voz temblorosa: "Tengo un campo de olivos centenarios enfrente: ha ardido, los troncos se han derrumbado. Tengo pinos centenarios enfrente (...) están todos calcinados. Es un dolor enorme".
M.Mendoza--CPN