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¿Nos volveremos tontos de usar tanto la IA generativa?
Cada vez confiamos más en la inteligencia artificial para tareas básicas como redactar un correo electrónico, organizar un viaje o incluso encontrar una idea para un regalo, una costumbre que abre un interrogante: ¿mermará nuestras capacidades cognitivas a largo plazo?
Los chatbots de IA generativa, como ChatGPT, capaces de producir todo tipo de contenidos a partir de una simple consulta, han revolucionado nuestros hábitos en los colegios, en el trabajo y en nuestra vida personal.
Pero según publicaciones científicas basadas en muestras limitadas, delegar tareas en la IA puede tener consecuencias negativas en la memorización, la toma de decisiones e incluso la capacidad de juicio crítico.
En abril, un estudio británico-estadounidense, actualmente en proceso de revisión, concluyó que el uso de estas herramientas para resolver problemas aritméticos o ejercicios de comprensión mejoraba el rendimiento inmediato de los participantes, pero lo reducía a largo plazo, así como la capacidad de perseverar sin ayuda de la IA.
"Estos resultados son especialmente preocupantes, porque la perseverancia es fundamental para adquirir competencias y constituye uno de los mejores indicadores del aprendizaje a largo plazo", escriben los autores de este estudio realizado con una muestra de 1.222 personas.
La IA acostumbra a las personas a obtener una respuesta inmediata, lo que las "priva de oportunidades de aprendizaje", explica a la AFP Grace Liu, experta de la Universidad estadounidense Carnegie Mellon y autora principal del artículo.
"Lo preocupante es que la IA no es una herramienta diseñada para una tarea específica, sino que puede utilizarse para cualquier actividad intelectual de razonamiento", añade.
Esto la diferencia de una calculadora, que puede ayudar a resolver una ecuación pero deja el proceso de razonamiento en manos del usuario.
- "Ahorrar energía" -
Un estudio del MIT de 2025 que se hizo viral sugiere que los estudiantes que utilizan la IA generativa para redactar trabajos académicos tienen menos espíritu crítico.
Otros estudios apuntan en la misma dirección. Destacan un fenómeno denominado "delegación cognitiva".
"Las personas tienen una fuerte tendencia a ahorrar energía", explica a la AFP Johann Chevalère, investigador del laboratorio de psicología social y cognitiva del Centro Nacional para la Investigación Científica francés (CNRS).
"En el día a día, solemos utilizar estrategias que nos permiten ir más rápido a lo esencial, sin tener que profundizar necesariamente en la información que hay que procesar, lo cual supone un gran esfuerzo cognitivo", añade.
Según él, la IA generativa puede reforzar esta tendencia.
"Si hay actividades que nunca realizas, el cerebro, que funciona buscando el ahorro de energía, no se esforzará por mantener conexiones que no sirven para nada", advierte el experto.
- Estimular la reflexión -
Para evitar estos efectos y hacer frente a las críticas, los fabricantes de modelos de IA han ideado mecanismos "socráticos", en particular para los estudiantes.
Se trata de que los chatbots no generen una respuesta automática, sino que den pistas y planteen preguntas para estimular la reflexión, como el modo "estudio" de ChatGPT de OpenAI o el "aprendizaje guiado" de Gemini.
Microsoft afirmó a la AFP haber integrado en Copilot mecanismos que advierten sobre los riesgos de error, recuerdan que conviene verificar la información y animan a los usuarios a mantener un papel activo y crítico ante las respuestas generadas.
"El riesgo de una delegación cognitiva excesiva es real, sobre todo si la IA se utiliza para automatizar tareas que también sirven para desarrollar competencias", reconoce el gigante del software.
Los investigadores entrevistados hacen hincapié en que faltan estudios a gran escala y a largo plazo para conocer el impacto real de esta nueva tecnología en nuestros cerebros.
"Nosotros somos los que debemos utilizar la IA de forma inteligente", aunque requiera un esfuerzo, concluye Chevalère.
D.Avraham--CPN