-
El alza del oro dispara el uso de máquinas de reciclaje en China
-
Tormenta de nieve azota el sureste de EEUU mientras se extiende la ola de frío
-
Jefe de Nvidia asegura que sigue en pie su "enorme" inversión en OpenAI
-
Jueza de EEUU rechaza solicitud de Minesota de suspender redadas de inmigración
-
Las redes sociales impulsan el auge de los tratamientos de testosterona en Reino Unido
-
El magnate Li Ka-shing y su imperio, bajo presión por la disputa global en Panamá
-
EEUU entra en una parálisis presupuestaria que se prevé breve
-
Misión espacial explorará meditación y efectos de microgravedad en los ojos
-
Más de 6.000 migrantes fueron rescatados en el Canal de la Mancha en 2025
-
La presidenta de Venezuela aborda la cooperación energética con India en una llamada con el primer ministro
-
Guterres advierte del riesgo de "colapso financiero inminente" de la ONU
-
El grupo azucarero francés Tereos vende una planta en Brasil para reforzar su competitividad
-
La OMC dio la razón a China en la disputa con EEUU por los subsidios a las energías renovables
-
La AIEA se reúne preocupada por la seguridad nuclear en Ucrania
-
El fiscal general de EEUU ordena la detención de un periodista que interrumpió una misa en Mineápolis
-
El desempleo en la zona euro baja ligeramente en diciembre
-
Qué se sabe de la concesión anulada a la hongkonesa CK Hutchison en el canal de Panamá
-
La gigante brasileña Nubank recibe la aprobación inicial para operar como banco en EEUU
-
Arrestan a un hombre que se hizo pasar por un agente del FBI para liberar a Luigi Mangione
-
Panamá negocia con Maersk la operación de puertos del canal tras anular el contrato a una firma hongkonesa
-
Un adolescente muere por el ataque de un tiburón en el noreste de Brasil
-
El beneficio trimestral de Apple se dispara gracias a las ventas de iPhone en China
-
El belga Pieter Mulier deja la dirección artística de la firma francesa Alaïa
-
Las gafas de Macron ilustran los tiempos difíciles de fabricantes de lentes en Francia
-
La economía de la zona euro creció 1,5% en 2025 pese a tensión comercial con EEUU
-
Un expolicía blanco, condenado a 20 años de cárcel por la muerte de una mujer negra en EEUU
-
Brasil capea las turbulencias por los aranceles y bate un récord histórico de empleo en 2025
-
Kendrick Lamar, Bad Bunny y Lady Gaga, al frente de la batalla por los Grammys
-
La economía francesa creció un 0,9% en 2025
-
La economía alemana crece más de lo esperado, pero el desempleo aumenta
-
La economía de la zona euro creció un 1,5% en 2025 pese a las tensiones comerciales con EEUU
-
La zona euro creció un 1,5% en 2025, más de lo esperado
-
La IA ayuda a los médicos a detectar el cáncer de mama en los cribados, según un estudio
-
CaixaBank registró un beneficio neto de casi 6.000 millones de euros en 2025
-
La economía española confirma su buena marcha con un crecimiento del 2,8% en 2025
-
Trump amenaza con aranceles a países que vendan petróleo a Cuba
-
Primer ministro británico insiste en reforzar lazos con China pese a advertencias de Trump
-
Argentina declara emergencia por incendios que azotan la Patagonia
-
"Zar fronterizo" de Trump promete continuar ofensiva antinmigración en Mineápolis
-
Rescatistas socorren loros en una ciudad siciliana afectada por un deslave
-
Las lluvias alivian los incendios en la Patagonia argentina, pero hay riesgo de rebrote
-
Trump dice que mantuvo una llamada "muy productiva" con la presidenta mexicana
-
El grupo petroquímico Dow recortará 4.500 puestos de trabajo
-
Trump dice que la Fed debería "bajar sustancialmente" las tasas de interés
-
Melania Trump estrena su millonario documental financiado por Amazon
-
Emisario de Trump promete proseguir las operaciones antinmigración en Mineápolis
-
El niño ecuatoriano detenido por agentes migratorios en EEUU está "deprimido y triste", dice un legislador
-
El turismo hacia EEUU, amenazado por el endurecimiento de las condiciones de entrada al país
-
Los beneficios de Tesla cayeron un 61% en el cuarto trimestre de 2025
-
La cirugía estética atrae cada vez a más hombres, sobre todo en Oriente Medio y América Latina
La vida decadente del oso polar lejos de la banquisa
En la Bahía canadiense de Hudson, en pleno verano, los últimos pedazos de hielo son como confetis en el agua azul. Un oso toma el sol frente a las olas, lejos de la banquisa, y de sus presas, las focas.
De poco le sirve su pelaje blanco para camuflarse. A su alrededor, la costa es casi plana, con rocas, hierbas altas, sauces con flores violetas, y árboles endebles que luchan contra el viento para crecer.
Los osos de la región viven un periodo crítico.
Cada año, desde finales de junio, cuando el hielo desaparece, se ven obligados a vivir en esta orilla y a ayunar. Un ayuno cada vez más largo y peligroso para ellos.
Una vez en tierra firme, "los osos suelen tener muy pocas opciones para alimentarse", explica Geoff York, biólogo de Polar Bear International (PBI).
Este estadounidense acude varias semanas al año a Churchill, un pueblo a las puertas del Ártico en la provincia canadiense de Manitoba, para ver cómo evoluciona este animal en peligro de extinción.
Se pueden ver fácilmente, desde vehículos todoterrenos adaptados a la tundra o desde lanchas en la Bahía de Hudson.
Un equipo de la AFP acompañó a Geoff York a principios de agosto en una de estas expediciones.
Cerca del impresionante macho tumbado al sol hay restos de espinas. Nada a la vista que quite el hambre a este animal de unos 3,5 metros y alrededor de 600 kilos de peso.
"En algunos lugares pueden encontrar un cadáver de ballena beluga o una foca imprudente cerca de la orilla, pero la mayoría de las veces ayunan y pierden alrededor de un kilo por día", afirma el científico.
En el Ártico el calentamiento global es tres veces más rápido que en otras partes del mundo, o incluso cuatro veces, según los estudios más recientes.
Poco a poco la banquisa, es decir las placas de hielo flotantes que constituyen el hábitat del oso polar, va desapareciendo.
Según un informe publicado en Nature Climate Change en 2020, esto podría provocar casi la extinción de este animal: de 1.200 osos polares en la década de 1980 en el oeste de la bahía de Hudson se ha pasado a unos 800 en la actualidad.
- Hambre en verano -
En verano la banquisa comienza a derretirse cada vez más temprano y en invierno la glaciación se retrasa. Los efectos del calentamiento global rompen los ritmos.
Ven reducida la posibilidad de acumular reservas de grasas y de calorías antes de que pasen hambre en verano.
El oso polar u oso blanco, también llamado Ursus maritimus, es un carnívoro que se alimenta principalmente de la grasa que envuelve el cuerpo de las focas.
Pero ahora, durante el verano, este depredador del Ártico se ve obligado a veces a comer algas.
Fue lo que le ocurrió a una osa y su osezno, cerca del puerto de Churchill, autoproclamado la "capital del oso polar".
El límite fuera del hielo "para las hembras, encargadas de alimentar a sus crías que amamantan hasta los dos años, ronda los 117 días" frente a los 180 de los machos, cuenta el estadounidense Steve Amstrup, científico jefe de PBI.
El número de nacimientos disminuye y cada vez es más raro que las hembras tengan tres crías, como solía ocurrir antes.
Un mundo decadente que Geoff York, de 54 años, conoce muy bien después de haberse pasado más de 20 años recorriendo el Ártico para la organización ecologista WWF y luego PBI.
Dos décadas salpicadas por alguna que otra cicatriz, como la que le dejaron en la pierna unos colmillos durante una captura en Alaska. O sustos, como aquella vez que se dio de bruces con una hembra en una guarida que pensó que estaba vacía. Aquel día este hombre tranquilo gritó "más fuerte que nunca".
Ahora el oso polar es un coloso con pies de barro.
En la Bahía de Hudson, "los osos polares permanecen en tierra en promedio un mes más que sus padres o abuelos".
"Cuando se debilitan físicamente, se arriesgan más para encontrar comida, incluso acercándose a las personas".
- Patrullas en la ciudad -
Prismáticos en mano, el oficial provincial de salvaguardia de la fauna Ian Van Nest avista las rocas que rodean Churchill, "donde a los osos les gusta esconderse".
En esta localidad de 800 habitantes, inaccesible en coche, los osos se han acostumbrado desde hace unos años a frecuentar el vertedero, fuente de comida fácil, pero nefasta, para ellos.
Se les ha visto haciendo trizas las bolsas de basura, comiendo plástico o hurgando en latas de conserva mientras los desechos están siendo quemados.
Desde entonces se han tomado precauciones. El vertedero se ha convertido en uno de los lugares mejor vigilados, con cámaras, vallas y patrullas.
Por toda la ciudad, las puertas de los coches y de las casas permanecen abiertas por si hubiera que refugiarse para escapar del carnívoro terrestre más grande.
Y en los muros figura el número de emergencia para contactar con Ian o sus colegas.
Cuando suena el teléfono de alerta se ponen en marcha: suben rápidamente a la camioneta armados con un rifle, repelente en aerosol y chaleco antibalas.
Ian Van Nest, treintañero de ojos azules, se toma muy en serio su cometido, que se ha vuelto crucial con la proliferación de plantígrados cerca de la ciudad.
"A veces tienes que aturdir al oso, a veces basta con tocar la bocina", cuenta a la AFP durante una inspección.
"Si hay que salir del coche, usamos las balas disuasorias. Le disparamos cerca (de donde se encuentra), no queremos herirlo".
Algunas zonas están más vigiladas que otras, especialmente en las inmediaciones del colegio antes de que abra, "para asegurarse de que las familias estén tranquilas".
El último mal recuerdo se remonta a 2013, cuando una mujer resultó gravemente herida por un oso frente a su casa. Salvó la vida por poco, gracias a que su vecino salió en pijama y pantuflas armado con una pala de nieve.
A veces deben capturar al animal y transportarlo por aire más al norte o ponerlo tras las rejas hasta el invierno.
La única cárcel de Churchill es para osos: 28 celdas, a veces llenas en otoño, cuando los osos merodean en masa por los alrededores de la ciudad, a la espera de que el hielo vuelva a formarse en noviembre.
- "Aire acondicionado" -
El caso del oso polar debería alarmarnos porque el Ártico es un buen "barómetro", sostiene Flavio Lehner, profesor de ciencias terrestres y atmosféricas en la Universidad Americana de Cornell, que también participó en la expedición.
Desde la década de 1980, la banquisa se ha reducido casi un 50% en verano, según el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (National Snow and Ice Data Center).
"Vemos aquí algunos de los cambios más significativos" en el mundo, dice el científico suizo.
Esta región es fundamental a mayor escala porque "es una especie de aire acondicionado del planeta gracias a este importante mecanismo de retroalimentación del hielo marino y la nieve en general", afirma.
Y es que un cambio en los casquetes polares modifica la temperatura de la superficie de la tierra: el hielo y la nieve son muy reflectantes, es decir su albedo (capacidad de reflejar una radiación) es alto. Y a más efecto albedo más se rebota la energía hacia la atmósfera y la superficie se calienta menos.
Cuando el Ártico pierde esta capacidad reflectante, la temperatura global en su conjunto se resiente.
Así, cuando el hielo marino se derrite, la superficie oceánica mucho más oscura que lo reemplaza absorbe, por el contrario, el 80% de la radiación solar, acelerando el calentamiento, añade Flavio Lehner.
Hace unos años, los científicos temían que la banquisa estival del Ártico alcanzara rápidamente un "punto de inflexión" climático y desapareciera permanentemente una vez superada cierta temperatura.
Los últimos estudios demuestran que el fenómeno es reversible. "Si un día conseguimos que las temperaturas bajen de nuevo, el hielo marino volverá", explica el científico.
Sin embargo, hoy en la región "todos los ecosistemas, sin excepción, se ven afectados" por los efectos del calentamiento global, explica la bióloga Jane Waterman de la universidad de Manitoba.
El permafrost, suelo que permanece congelado durante dos años consecutivos, ha comenzado a derretirse y en Churchill el paisaje ha cambiado, con consecuencias nefastas para la vida silvestre.
Toda la cadena alimentaria se ve amenazada, con la aparición de otros animales como los zorros rojos o los lobos que ponen en peligro a las especies árticas.
Según el científico canadiense, "nada se salva del cambio", desde los virus o las bacterias hasta las ballenas.
- Refugio estival de belugas -
Ni siquiera las belugas, que durante el verano migran por millares desde las aguas del Ártico hasta la Bahía de Hudson para refugiarse.
Hay pequeñas ballenas blancas por doquier, avanzando en pequeños grupos. Les gusta perseguir a los barcos de los científicos que han venido a estudiarlas.
Las más pequeñas, de color gris, se apoyan a lomos de sus madres en este estuario de aguas relativamente más cálidas donde pueden protegerse de las orcas y encontrar comida.
Pero en "algunas zonas del Ártico, la beluga tiene menos presas a su disposición", explica Valeria Vergana, una investigadora argentina que estudia estas ballenas.
"La ausencia de banquisa impide que el fitoplancton sobreviva y, por lo tanto, que alimente el zooplancton, que nutre a los peces grandes", explica la científica de Raincoast Conservation Foundation.
Las belugas tienen que sumergirse mucho más para encontrar comida, lo que requiere más energía.
En la bahía de Hudson les acecha un nuevo peligro: algunas predicciones estiman que a partir de 2030 los barcos podrían navegar allí todo el año debido a la reducción del hielo marino.
La contaminación acústica es un problema importante para la especie, apodada "canarios de mar" por la forma en la que se comunican (silbidos, chasquidos, zumbidos...).
El sonido les permite comunicarse pero también situarse, encontrar su camino y comida, explica Valeria Vergana.
Gracias al hidrófono del barco, el "Beluga Boat", las conversaciones de las profundidades salen a la superficie.
La investigadora de 53 años, especialista en este "complejísimo sistema de comunicación", es capaz de reconocer en particular los gritos de las madres para mantener el contacto con sus crías.
Una comunidad bulliciosa, que no se sabe cuánto resistirá en estas circunstancias.
Los científicos están alarmados. Muy lejos de la banquisa, este verano boreal se vio a una beluga en el río Sena, en Francia, y en mayo a un oso polar en el sur de Canadá.
D.Avraham--CPN