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Guerreros comanche toman el protagonismo en "Depredador: La presa", precuela de "Depredador"
Después de haber luchado contra poderosos héroes a través del tiempo y el espacio, los invisibles cazadores extraterrestres de la saga de películas "Depredador" se topan con un nuevo, o más bien, un viejo enemigo: una guerrera comanche del siglo XVIII.
"Depredador: La presa", precuela de "Depredador", se podrá ver en Estados Unidos desde el viernes en la plataforma Hulu, y es seguramente la entrega más imprevisible hasta ahora de la franquicia, que llegó a las pantallas por primera vez con el clásico de acción de Arnold Schwarzenegger en 1987.
Desde entonces, las sanguinarias criaturas han masacrado a los humanos en las selvas centroamericanas, en Los Ángeles y en planetas lejanos, e incluso se han enfrentado a los monstruos de "Alien" en dos películas.
La última entrega se sitúa siglos antes, en la Norteamérica de 1719, donde el depredador sigue el rastro de cazadores comanches, de tramperos franceses en busca de pieles y de búfalos.
El director de la precuela, Dan Trachtenberg, dijo en el preestreno del mes pasado en el festival Comic-Con de San Diego que se había insipirado para hacer la película porque "los nativos americanos, especialmente los comanches, a menudo han sido relegados a interpretar al compinche o al villano, y nunca al héroe".
Durante el siglo XIX, los comanches se enfrentaron a los europeos y a otros pueblos nativos americanos en las llanuras del sur de lo que hoy es Estados Unidos, lo que les valió una reputación de temibles.
Hollywood los ha retratado principalmente como enemigos brutales, como en el clásico western de John Ford "Más corazón que odio".
En la nueva entrega, Amber Midthunder interpreta a la heroína Naru, una joven que debe luchar por partida doble: contra el sexismo dentro de su propia tribu y contra el villano.
La decisión de 20th Century Studios, propiedad de Disney, de "respaldar una película como ésta, en la que no sólo hay una heroína de acción, sino una heroína de acción indígena... es algo que no recuerdo haber visto nunca", dijo la actriz.
La precuela se ambienta en "una época real de la historia para nosotros, que no es tan lejana, (cuando) tenía antepasados que andaban por ahí haciendo cosas geniales, ¿sabes?".
"Depredador: La presa" se rodó en inglés, francés y comanche, pero los actores nativos americanos volvieron a grabar sus diálogos para que toda la película se pueda ver en comanche, una primicia en un film de gran estudio, según la productora Jhane Myers, ella misma comanche.
Para Midthunder, el pensamiento diario en el rodaje era "no defraudar a los comanches en primer lugar, pero específicamente a los indígenas".
"Y si eso funcionara y lo lográramos, qué bueno sería para nosotros: poder ver una película y sentirnos representados y reflejados de una manera de la que estar orgullosos", dijo. "Porque eso no ocurre a menudo".
P.Gonzales--CPN