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Barrio histórico de Shanghái aguarda por su demolición
Una puerta tapiada, fachadas en ruinas y un pequeño grupo de vecinos desafiantes: uno de los barrios más antiguos de Shanghái se aferra a la vida mientras la ciudad avanza con sus planes de demolición y reurbanización.
Laoximen o "antigua puerta occidental", cuyo nombre viene de los muros defensivos del siglo XVI, fue un centro cultural de la ciudad.
Construida alrededor de un templo de Confucio, las edificios de dos o tres pisos de piedra y madera son un anacronismo en el corazón del moderno distrito comercial de Shanghái.
Miles de residentes, una mezcla de antiguas familias de la ciudad y trabajadores migrantes atraídos por los alquileres baratos, recibieron órdenes de abandonar sus casas para 2017, aunque algunos siguen aferrados a los viejos inmuebles años después de ese plazo.
Yang, quien no dio su nombre completo, es uno de los últimos residentes que ha resistido la compensación gubernamental y sigue en su casa en Laoximen, un laberinto de corredores lleno de muebles antiguos.
"Este pedazo de tierra fue comprado por mi abuelo", comentó a AFP Yang, cuya familia ha vivido en la zona desde antes de que el Partido Comunista llegara al poder en 1949.
La mayoría de los vecinos accedieron a irse, pero Yang se quedó en espera de una compensación equivalente a lo que considera es "el valor de la casa".
- Compensación -
Según el gobierno local, los habitantes de Laoximen pueden recibir hasta 20.000 yuanes (2.962 dólares) por metro cuadrado, con bonos adicionales por salir anticipadamente.
Pero un apartamento en Shanghái cuesta actualmente más de 55.000 yuanes por metro cuadrado, según la empresa inmobiliaria Anjuke.
La demolición final al parecer fue aplazada por la pandemia, pero los trabajadores reanudaron las obras luego de que Shanghái salió de su reciente confinamiento.
"Abierta y justa: promueva la renovación de la ciudad antigua", se lee en un rótulo en el muro de lo que era un restaurante popular.
Puertas y ventanas fueron selladas con cemento en las calles serpenteantes, donde abundan las sillas viejas, puertas y tablas.
A corta distancia del elegante paseo fluvial de Bund, Laoximen es uno de los miles de barrios chinos cuyos residentes fueron reubicados y la tierra retomada por el gobierno en nombre del progreso y la reurbanización.
Muchas de las casas del barrio son de antes de los modernos estándares de construcción y carecen de calefacción y tubería centralizadas.
A los residentes suelen ofrecerles apartamentos nuevos o dinero para que dejen sus casas, aunque algunos proyectos urbanísticos han causado enojo público y duros enfrentamientos en algunas partes del país.
Sustituir los callejones densamente poblados de Laoximen por torres modernas podría ayudar a la ciudad a alcanzar su meta de limitar su población a 25 millones para 2035.
Las autoridades anunciaron la meta de 2017 como parte de una campaña para contener las "enfermedades de ciudad grande", como la congestión vehicular y la falta de vivienda.
- "Interés público" -
Wu Weigang, un jubilado que creció en esta zona con su familia, tiene recuerdos cálidos de la celebración del Año Nuevo Chino en Laoximen durante su infancia.
"Todos lanzaron fuegos artificiales y colgaron linternas en forma de conejo", rememoró.
Wu vive ahora a dos horas de distancia en un apartamento temporal en el distrito Qingpu y ocasionalmente vuelve a Laoximen para recorrer sus antiguos dominios y conversar.
La mayoría de los edificios de Laoximen fueron construidos en el siglo XX en el estilo "shikumen" de filas de casas a lo largo de las calles.
Comerciantes de antigüedades pasaron los últimos meses frente a las casas para comprar bienes heredados cuando las familias desocupaban los inmuebles.
Al caer la noche, las calles del enclave lucen vacías bajo la luz amarilla de la iluminación pública.
Las autoridades dicen que la zona será reurbanizada por "las necesidades del interés público".
Wu espera que algo del encanto antiguo del barrio sobreviva a la transformación.
"Me dijeron que mi casa sería preservada", contó Wu a AFP. "Si no estuviera aquí no vendría a verla, estaría triste".
Y.Ponomarenko--CPN