-
Intereses comerciales, las razones de las disculpas de LaLiga y Real Madrid con China
-
El gobierno británico aumenta los impuestos a los bancos para ayudar a los hogares
-
Once mujeres son condenadas en Indonesia por maltrato infantil en una guardería
-
El Banco Mundial advierte de una fuerte alza de precios de los alimentos hasta 2027
-
Al menos 14 muertos en un bombardeo saudita contra una gasolinera de Yemen, según un medio hutí
-
El Banco Santander obtiene un beneficio de 13.800 millones de dólares entre enero y septiembre
-
Unos 200 viajeros de un crucero residencial son abandonados en una escala en Camboya
-
Líderes tecnológicos y de la IA expanden la lista de ricos en China
-
La fiscalía de Perú archiva el caso por miles de esterilizaciones forzosas de mujeres pobres
-
Jóvenes canadienses atestiguan contra el Estado en el juicio por inacción climática
-
Snapchat va a juicio en EEUU por primera vez en un caso de adicción a las redes entre jóvenes
-
El gigante surcoreano SK hynix registra ganancias récord por la demanda de chips para IA
-
Suspendida la jornada de Copa del Rey tras el accidente ferroviario en España
-
Marco Rubio hace una inusual aparición en un mitin electoral junto a Trump en Texas
-
El calor causó tres millones de muertos en el mundo entre 2016 y 2023, afirma un estudio
-
La huida de Flávio Bolsonaro pone a prueba la relación entre Brasil y EEUU
-
"No les importamos": recortes en programas de ayuda incitan el voto castigo contra Trump
-
El FMI alcanza un acuerdo con Argentina para el desembolso de 900 millones de dólares
-
Bolivia autoriza la importación de gas en medio de una histórica caída de la producción
-
El jefe de la OIEA pide a Irán colaboración para comprobar el estado de sus obligaciones
-
Polonia albergará un centro de mantenimiento de misiles Patriot
-
El ciclón Arnab toca tierra en India y obliga a decenas de miles de evacuaciones
-
Trump flexibiliza normas que impedían a productores de petróleo y gas liberar metano
-
Al inicio de su visita al Caribe, Carlos III reconoce los "sufrimientos del pasado"
-
GA-ASI y Saab realizan pruebas de vuelo avanzadas de alerta temprana aerotransportada con MQ-9B no tripulado
-
Carlos III comienza gira caribeña marcada por pedidos de reparaciones por la esclavitud
Las pedidas de mano con aires de película conquistan la ciudad del amor
Un carruaje resplandeciente tirado por un caballo blanco irrumpe de noche en la plaza Vendôme, una de las más lujosas de París. Su cochero, Philippe Delon, abre ante una pareja un estuche rosa con un zapatito de cristal: "He venido a buscar a una princesa".
En la ciudad del amor, las pedidas de mano adquieren aires de cine entre carrozas de Cenicienta, terrazas privatizadas y puestas en escena a medida, creando un lucrativo mercado alimentado por clientes internacionales.
"Siempre hemos soñado con una boda de cuento de hadas", explica Sander Castel, empresario neerlandés de 44 años. En noviembre contactó a la agencia ApotéoSurprise, que organiza el paseo "en el carruaje de Cenicienta", propiedad de Delon.
En la plaza Vendôme, la pareja sube a bordo del carruaje y se deja llevar por los barrios acomodados de París hasta la Torre Eiffel. Al son de un violinista, el hombre, de rodillas, pide la mano de su novia, de 40 años.
Su prometida, Shirley Wijgaarts, con un vestido de baile negro, creía que simplemente pasaría un fin de semana sorpresa en París. "¡No me lo esperaba! Y por supuesto dije que sí. Es mi príncipe", dice a AFP.
Impulsada por las redes sociales, la pedida de mano "a la estadounidense" se ha convertido en un acontecimiento en sí mismo y se escenifica en la ciudad de la luz.
- Sidecar, barco, helicóptero -
A orillas del Sena, las agencias multiplican los decorados pensados para internet: letras gigantes de "Marry Me" (Cásate conmigo), flores de seda y globos con forma de corazón. Con fotógrafo, cuesta entre 300 y 700 euros (entre 355 y 830 dólares).
"Hace cinco años había tres agencias, hoy hay 25, con servicios para todos los presupuestos", estima Florian Perrault, fundador de Paris Proposal Agency. Su especialidad: las azoteas y los barcos privados, por unos 1.800 euros (2.140 dólares).
Los hoteles de lujo, como el Shangri-La, reservan a sus clientes terrazas con vistas a la Torre Eiffel. "Les organizamos todo: flores, velas, fotógrafo, cena con mayordomo privado", explica Mélanie Tessier, "guest relations manager" del Shangri-La.
Esta puesta en escena espectacular fideliza a la clientela, que luego regresa para aniversarios o estancias en familia, explica.
Para una clientela adinerada, algunas agencias de gama alta realizan puestas en escena totalmente a medida. "Buscamos entender la personalidad de la pareja para crear algo único", explica Chantelle Marie Streete, directora general de Kiss Me in Paris.
A petición de un futuro esposo, la agencia diseñó el guion "Misión Imposible para una joven 'aventurera'": un iPad entregado por la mañana da inicio a una búsqueda de pistas por París, en sidecar y en barco. Después, un helicóptero transporta a la pareja hasta un castillo, privatizado. Presupuesto: varias decenas de miles de dólares.
- Presión social -
Los clientes son principalmente empresarios de entre 35 y 55 años, procedentes de Estados Unidos, Australia, Inglaterra, el norte de Europa, Singapur u Oriente Medio.
Además de París y Nueva York, este mercado también se desarrolla en Venecia, la costa amalfitana, Capadocia, Santorini o Australia.
"Ya no hace falta un contrato para vivir juntos, pero si eligen casarse, quieren que la pedida sea un momento inolvidable", comenta Cengiz Ozelsel, que fue banquero en Wall Street, al igual que su esposa Chantelle Marie, antes de fundar Kiss Me in Paris.
A esto se suma la presión social, especialmente entre las clases más adineradas. "Las expectativas son todavía más altas y quieren poder contar este momento con orgullo a su entorno", explica Streete.
"Como la fiesta de San Valentín, la pedida se ha convertido en un ritual moldeado por la industria comercial. No ajustarse a estas puestas en escena puede percibirse como falta de amor o de romanticismo", resume la socióloga Florence Maillochon.
P.Gonzales--CPN