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En medio de la crisis, los cubanos buscan consuelo en sus santos y orishas
Mientras espera el nacimiento de su primera hija, Carlos Trejo busca refugio en la Virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de Cuba, con una vela y una flor amarillas, para pedir por su esposa que en ese momento está pariendo en un hospital de La Habana.
Como él, miles de cubanos acudieron a las celebraciones de la Virgen de la Caridad del Cobre, a la que llaman "Cachita", y de la Virgen de Regla, veneradas el 8 y 7 de septiembre, respectivamente. Las fiestas se extienden toda esta semana, en la que sus fieles buscan consuelo ante la peor crisis que ha vivido Cuba en décadas.
"Vine a pedir por mi esposa", declara a la AFP poco antes de acompañar la tradicional procesión de "Cachita" por calles de Centro Habana. La imagen de la Virgen de la Caridad recorrió las vías de este populoso barrio entre cantos, aplausos y plegarias.
A su paso se mezclan católicos con practicantes de cultos afrocubanos, muchos de los cuales visten de amarillo y portan girasoles, color y flores asociadas a la patrona. Algunos llevan en sus brazos muñecas que la representan.
Trejo, un electricista de 34 años, conoce bien las dificultades que atraviesa la isla, sometida desde enero a un severo bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos.
Aunque está acostumbrado a lidiar con las consecuencias de la crisis energética, ahora, que está a punto de ser padre, mira con más preocupación un futuro marcado por apagones, escasez de todo tipo y un acelerado deterioro de los servicios esenciales.
"Todos sabemos cómo está la situación (...) pero hay que lidiar con eso" sin "abandonar la fe", añade Trejo.
Patrona de Cuba y asociada a la diosa Oshún por los practicantes de la religión yoruba, de origen africano, "Cachita" ocupa un lugar singular en la religiosidad del país.
Este año, junto a las habituales plegarias por salud y protección, emergen otras: mejores condiciones de vida, fin de la incertidumbre en torno a las tensiones con Estados Unidos y que Cuba encuentre pronto una salida a su profunda crisis económica.
- "Símbolo de paz" -
A diferencia de procesiones anteriores, la figura de la Virgen de la Caridad recorrió, en hombros de los fieles, las estrechas calles capitalinas cubierta con un manto blanco en lugar del tradicional amarillo.
"Es un símbolo de paz", explica Ariel Suárez, secretario de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.
Del otro lado de la bahía de La Habana, la Virgen de Regla, asociada a la diosa del agua Yemayá en el sincretismo religioso cubano, también reunió a cientos de devotos. No obstante, la procesión fue menor que otras veces.
En el barrio Regla, que da su nombre a la homenajeada, regresó la electricidad después de 40 horas de apagón. "Gracias a la Virgen tenemos luz ahora y muchos aprovechan para cocinar", dice sonriente Odalys Fernández, de 64 años.
Jessica Nápoles, médica de 24 años, es una de las fieles que llegó hasta Regla, pese a las dificultades de transporte que enfrenta la isla.
"Salud, mucha salud, y que el pueblo cubano pueda salir de esta situación", es su ruego a Yemayá. Nápoles cumple el ritual de mojarse las manos en el mar, donde flotan ofrendas de flores y frutas.
La joven es testigo de las dificultades de quienes padecen enfermedades en medio de la escasez de alimentos y medicinas. "Todos estamos mal, pero el que está enfermo está aún peor", lamenta.
De pronto, en medio de la procesión, se escucha a una mujer gritar en agradecimiento a la Virgen. A su hija "le dieron la visa para España" ese mismo día, celebra.
Ya han migrado unos dos millones de cubanos en el último lustro. Aunque Yenis Grenot, una mujer de 49 años, sueña con un futuro en Cuba, donde trabajó 18 años en turismo.
Quedó desempleada tras el desplome del sector debido a las sanciones estadounidenses que obligaron a varias compañías hoteleras internacionales a abandonar la isla.
Ahora vive de una pequeña venta de productos de aseo que tiene en el portal de su casa.
"Muchos queremos quedarnos aquí, pero queremos que todo cambie, que mejore", dice Grenot.
C.Peyronnet--CPN