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La inflación se dispara al 4,3% en agosto por el encarecimiento de los carburantes
Los precios del consumo en España han registrado un repunte significativo en agosto, elevando la inflación hasta el 4,3%, su nivel más alto desde febrero de 2023. Este aumento se atribuye principalmente al encarecimiento de los carburantes, impulsado por la situación geopolítica en Oriente Próximo y el fin de las rebajas fiscales anteriores. Ante esta coyuntura, el Ejecutivo ha anunciado medidas correctivas para mitigar el impacto en los ciudadanos.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) de España ha registrado un repunte hasta el 4,3% durante el mes de agosto, alcanzando la tasa más elevada desde febrero de 2023. Según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), este incremento de siete décimas respecto al mes anterior sitúa a la inflación en niveles no observados desde el periodo inicial del shock energético provocado por la guerra en Ucrania.
El principal motor de esta subida ha sido el encarecimiento de los carburantes. El indicador subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos no elaborados para medir la presión inflacionaria más persistente, ha descendido una décima hasta situarse en el 2,9%. Esta divergencia entre el IPC general y el subyacente confirma que el fenómeno actual es coyuntural y está concentrado en sectores específicos, sin haberse extendido de forma generalizada al resto de la cesta de consumo.
Los datos monitorizados por el Ministerio para la Transición Ecológica reflejan un aumento del 21% en el precio del diésel entre principios de julio y finales de agosto, mientras que la gasolina ha escalado un 13% en el mismo periodo. Este encarecimiento se explica por la combinación del conflicto en Oriente Próximo, que ha elevado los precios internacionales del petróleo, y el final de la rebaja fiscal a los carburantes el 30 de junio, sustituida por un sistema de descuentos directos en las gasolineras.
La lectura de agosto ha superado las expectativas de los analistas. Centros de estudios como Funcas habían previsto para este mes una inflación del 3,7% en su escenario base y del 4% en un escenario alternativo con precios del petróleo más altos. Sus pronósticos, elaborados a mediados de julio, anticipaban que la inflación alcanzaría su pico en septiembre y octubre antes de normalizarse progresivamente.
Ante esta tesitura, el Gobierno ha confirmado que activará la salvaguarda prevista en el real decreto de medidas económicas aprobado antes del verano. Esta cláusula se activa cuando los precios de la energía superan un umbral del 15%. Como consecuencia, a partir del 1 de septiembre, el descuento fiscal al gasóleo se incrementará de los actuales 10 céntimos por litro a 20 céntimos por litro. Para la gasolina, cuyo encarecimiento ha sido menor, la bonificación se ajustará a cinco céntimos por litro.
El INE no ha detallado aún el impacto específico de cada producto en el cálculo final del IPC; esta desagregación estará disponible a mediados de septiembre. No obstante, el dato actual subraya la volatilidad del sector energético y la dependencia de factores geopolíticos externos, como la resolución del conflicto en Irán, para la estabilización futura de los precios al consumo.
A.Zimmermann--CPN