-
La huida de Flávio Bolsonaro pone a prueba la relación entre Brasil y EEUU
-
"No les importamos": recortes en programas de ayuda incitan el voto castigo contra Trump
-
El FMI alcanza un acuerdo con Argentina para el desembolso de 900 millones de dólares
-
Bolivia autoriza la importación de gas en medio de una histórica caída de la producción
-
El jefe de la OIEA pide a Irán colaboración para comprobar el estado de sus obligaciones
-
Polonia albergará un centro de mantenimiento de misiles Patriot
-
El ciclón Arnab toca tierra en India y obliga a decenas de miles de evacuaciones
-
Trump flexibiliza normas que impedían a productores de petróleo y gas liberar metano
-
Al inicio de su visita al Caribe, Carlos III reconoce los "sufrimientos del pasado"
-
Carlos III comienza gira caribeña marcada por pedidos de reparaciones por la esclavitud
-
Trump recurre a medidas drásticas para sembrar dudas antes de las elecciones en EEUU
-
Los principales temas de las elecciones legislativas de medio mandato en EEUU
-
La UE desea reforzar Frontex y ampliar sus competencias para expulsar migrantes
-
Comienza el juicio de un grupo de jóvenes contra el estado de Canadá por la acción climática
Inquietud en Paris y Madrid por los retrasos en el futuro avión de caza europeo
Los gobiernos francés y español expresaron este lunes su inquietud por los retrasos en Sistema de combate aéreo del futuro (SCAF), considerado primordial para la integración europea en defensa, pero ralentizado por la rivalidad entre Airbus y Dassault.
Vemos "con preocupación los retrasos en este programa", declaró la ministra de Defensa española, Margarita Robles, tras reunirse en Madrid con su homóloga francesa, Florence Parly.
"Hago una llamada de responsabilidad" para que "se llegue un acuerdo" sobre "los problemas industriales que pueda haber", añadió Robles.
Parly consideró "urgente" que el programa avance. "Evidentemente, tenemos mucho interés en que el programa se desarrolle según lo previsto", explicó.
El proyecto SCAF, lanzado en 2017 por Francia y Alemania, a los que se unió luego España, pretende remplazar hacia 2040 los aviones de combate francés Rafale y el hispano-alemán Eurofighter por un avión europeo.
En 2021 se franqueó una etapa con el acuerdo intergubernamental para destinar 3.600 millones de euros de financiación para estudios detallados, con el objetivo de lanzar la construcción de un demostrador de vuelo (fase 1B) en 2025, una especie de preprototipo del futuro avión.
Pero desde entonces, el proyecto está estancado a causa de las tensiones entre la empresa francesa Dassault y Airbus, que representa los intereses de Berlín y Madrid, y los contratos de la fase 1B no fueron todavía notificados.
"Los industriales se han puesto de acuerdo para llegar a esta fase (fase 1B, ndlr), que nos permitirá tener un demostrador de vuelo. Así que creo que es urgente que esta fase (...) pueda ponerse en marcha rápidamente", insistió Florence Parly el lunes.
"Francia y España conceden una importancia crucial al buen desarrollo de este programa y no pensamos que sea una buena política que temas de desacuerdo industrial (...) conviertan en una especie de rehén una fase de desarrollo que está lista para iniciarse", añadió la ministra francesa.
Un mensaje secundado por Margarita Robles, que recordó que España "ha hecho inversiones importantes" en los programas de defensa europeos.
Y.Jeong--CPN